Las empresas familiares se enfrentan hoy a cinco grandes retos para asegurar su continuidad:
El ejecutivo de empresa familiar debe ser un profesional completo en sus capacidades técnicas y de gestión, pero además debe poseer unos valores, principios e ideales fuertes que encajen culturalmente con los de la familia propietaria del negocio que lidera: respeto por los valores de la familia, motivación, lealtad y compromiso, austeridad y sacrificio personal, visión a largo plazo. Igualmente, deberá comprender determinadas características de este tipo de compañías que, de forma general; conforman el estilo de gestión y liderazgo de la empresa familiar.